“Más allá del ambiente de guerra transmitido por muchos medios de comunicación, en Crimea los soldados juegan a fútbol con las tropas rusas en cuanto las cámaras se dan la vuelta”. Regresamos a Ucrania con el periodista independiente Pablo González para hacer balance de la semana en la que Crimea ha votado su anexión a Rusia con el apoyo del 97% de los votantes. También nos adentramos al Maidan, la plaza de la Independencia de Kiev, para conocer cuál ha sido la reacción del resto del país al acuerdo con la Unión Europea y cuál es el rumbo que adoptará la plaza. Pablo González acaba de regresar de su cuarto viaje al país y aprovechamos en Piedra de Toque para descubrir nuevas claves para entender el conflicto más allá de los buenos y de los malos. “En Crimea la población sigue de fiesta al conseguir por fin ser Rusia y el Maidan sigue sin dueño y sin saber a dónde va”. Escucha la entrevista y viaja para entender el mundo.

La tensión entre las tropas rusas y ucranianas en Crimea respondía más a necesidades de los medios de comunicación que a la realidad. En cuanto se marchaban las cámaras, las tropas jugaban a fútbol juntos. Han existido momentos de tensión pero en la gran mayoría de Crimea reina una tranquilidad que sólo puede responder a un acuerdo conjunto entre las tropas. Y mientras tanto, la mayoría de la población sigue celebrando que por fin pertenecen a Rusia”

 

«En Kiev, el Maidan cuenta con serios problemas internos por la violencia que ha atraído y la falta de soluciones claras. Ni el gobierno actual cuenta con legitimidad para los manifestantes, como tampoco consideran que el acuerdo con la Unión Europea vaya a ser el impulso necesario para su bien estar. La plaza se ha convertido para muchos en un modo de vida: sólo les falta levantar huertos y pastar el ganado».

 

Fotografía: Un miembro del Conjunto de Danza y Canción Rusa se dirige a la manifestantes prorrusos reunidos hoy en Simferopol (Crimea) REUTERS