“En el planeta existen lugares por los que merece la pena recorrer miles de kilómetros para conocerlos pero también otros que descuidamos por tenerlos cerca, como es el caso de la vía Francígena en pleno corazón de Europa”. El periodista, viajero y escritor Raúl Santiago Goñi acaba de recorrer esta vía que une Canterbury con Roma a lo largo de 2.100 km en 87 días atravesando el Canal de la Mancha, Francia, Suiza e Italia. Una antigua ruta romana que se usó para el comercio, las acciones militares y la peregrinación, aparece ahora como una atractiva propuesta para redescubrir la naturaleza y la paz en pleno centro de Europa. Raúl nos contó este sábado en Piedra de Toque cómo descubrió esta vía, qué se encontró por el camino y en qué proyectos trabaja para impulsarla. Para escuchar la entrevista pulsa el play y descubre el potencial de la vía Francígena. “Más allá del valor de sus paisajes, la vía Francígena destaca por el valor de las gentes del camino”.

 

La magia del viaje es el encuentro de las gentes: tres meses caminando como peregrino da para mucha soledad y para conocer a mucha gente que no duda en hospedarme en sus casas. En Francia descubrí que la solidaridad existe, que hay muchas formas de vivir los viajes y que merece la pena experimentar estas grandes rutas. Para aquellos que quieran tener una experiencia alternativa al Camino de Santiago que no lo duden y descubran la vía Francígena todavía por explotar

 

Raúl Santiago Goñi