“La única razón por la que merece la pena realizar el trabajo de corresponsal de guerra son las víctimas, la única verdad de todos los conflictos”. El fotoperiodista Gervasio Sánchez no desaprovecha ninguna ocasión para recordarlo. Para él un periodista debe ser “inoportuno, indeseable y certero en su impertinencia con el poder”; de lo contrario, se verá salpicado por las “formas obscenas de actuar” de los que mandan. Una conclusión a la que ha llegado tras 30 años cubriendo conflictos: primero por América Latina durante los años 80 y 90 y después por la antigua Yugoslavia, África y Asia. Ahora continúa su trabajo “de forma sosegada” para dar un espacio en el que “llorar y gritar” a las víctimas de los conflictos, las grandes olvidadas. Hablamos con él en Piedra de Toque para que nos guíe con su mirada por medio mundo y nos arroje luz sobre Afganistán un país que conoce bien desde hace más de 15 años y sobre el que imparte un taller en Santander invitado por la periodista Mónica Bernabé. Escucha el podcast y descubre también cuál es su opinión sobre el periodismo actual, de qué conflictos habría que hablar más y el papel del Gobierno español en la venta de armas.

“En Afganistán van a pasar cosas terribles. Cuando se marchen las tropas, regresarán los talibanes y volverán a dominar el país para llevarlo a un pasado ligado al sufrimiento”.

 

La labor del periodista. “Kapuscinsky decía que los periodistas deben ser siempre inoportunos, indeseables y certeros en su impertinencia cuando se relacionan con los poderes fácticos. Los periodistas deben vigilar al poder criticándolo, castigándolo y lo menos relacionados posibles con él para que no le salpiquen sus formas obscenas de actuar”.

“Cuando hablo suelo ser muy claro. En el Periodismo español hay una tradición que me desespera desde hace muchos años: periodistas que se creen más importantes que lo que ocurre. Creo que es una manera de actuar muy extendida y me molesta. El periodista nunca es el protagonista: está dónde quieres estar y cuando se marcha se acabó. Hay que hablar más de las víctimas. Los periodistas que se mantienen en el tiempo son los que trabajan de forma honesta y no se convierten en protagonistas de lo que informan”.

Desaparecidos. “He trabajado 13 años en este proyecto Desaparecidos: 40 fotos visitarán todos los ayuntamientos vascos. Cuando trabajas sin preocuparse por los premios, uno se da cuenta de que el trabajo coge fortaleza y consigues el resultado: mostrar lo que sucede en el mundo”.

Afganistán. “Invertir 13.000 millones de euros como quiere hacer la comunicada internacional cómo va a estabilizar un país corrupto y golpeado por la sequía. Hablar sólo de la situación de la mujer nos llevaría días”.

Fotografía de portada de Periodismo Humano.